FILOSOFÍA DE LA EDUCACIÓN
Filosofía de la educación.
La Filosofía de la Educación no
siempre es valorada adecuadamente por parte de los filósofos: algunos la
consideran una filosofía “de segunda clase”, porque se trata de una de las
ramas de la Filosofía que toma otra actividad humana como objeto de estudio. En
otras ocasiones, el menosprecio hacia la Filosofía de la Educación tiene su
origen en los prejuicios de los propios educadores, que la consideran un saber
bello pero inútil, incapaz de orientar efectivamente la educación que es, ante
todo, una tarea práctica.
Así, la Filosofía de la Educación
ha sido denostada desde dos frentes: de una parte, por filósofos que se empeñan
en encajar las ideas entre sí de modo que formen un sistema coherente
en lugar de comprender su verdad y unidad esencial; de otra, por aquellos
educadores que conciben la propia tarea como una actividad fundamentalmente
práctica, de la que se esperan efectos beneficiosos inmediatos visibles y
mensurables, en el ámbito del aprendizaje.
Estas críticas no hacen justicia
a la Filosofía de la Educación, aunque hay que reconocer que en ocasiones
tienen cierto fundamento sobre el que sustentarse porque, a veces, los
filósofos de la educación urgidos por la
necesidad de dar respuestas inmediatas a los problemas concretos que plantea la
práctica educativa descuidan la profundidad y el rigor metodológico que
requiere una disciplina filosófica, y no hacen propiamente una Filosofía de
la Educación [White
2003]. Y otras veces, para contrarrestar esta opinión negativa extendida
entre los filósofos y demostrar que son ciudadanos de pleno derecho en la
república de los sabios, algunos filósofos de la educación se centran
exclusivamente en análisis y cuestiones autorreferenciales sobre la propia
disciplina como cuál es la naturaleza de esta materia, la definición de su
estatuto epistemológico, sus vinculaciones con otras ciencias, el lugar que le
corresponde en el conjunto de los saberes filosóficos o pedagógicos, etc. (Haldane
1989). Esto supone, en realidad una “reflexión-sobre-la-reflexión acerca de la
educación” una especie de “meta-Filosofía de la Educación” carente de interés
para los educadores que aleja a la disciplina del ámbito de la práctica
educativa real y de las preocupaciones concretas de sus protagonistas. Se
trata, en el mejor de los casos, de una sistematización abstracta sobre temas
académicos, sin incidencia en la educación tal y como la experimentan sus
protagonistas padres, profesores y alumnos en su actividad diaria.
Sin embargo, y a pesar de estas críticas, es
comúnmente admitido que existe una Filosofía de la Educación implícita en las
obras de muchos filósofos desde Platón a Gadamer que constituye, en algunos de
ellos, el núcleo de su pensamiento.
Referencia Bibliográfica
- Bailey, R. – Barrow, R. – McCarthy, C. (eds.), The Sage Handbook of Philosophy of Education, Sage, London 2010.
- Blake, N. (ed.), The Blackwell Guide to the Philosophy of Education, Blackwell, Oxford 2002.
- Carr, W. (ed.), The Routledge Falmer Reader in Philosophy of Education, Routledge, London 2005.
- Curren, R. (ed.), A Companion to the Philosophy of Education, Blackwell, Oxford 2003.
- —, Philosophy of Education: an Anthology, Blackwell, Oxford 2006.
- Palmer, J. A., (ed.), Fifty Mayor Thinkers on Education, Routledge, London 2001.

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